Entre el 4 y el 9 de agosto de 2026, las dunas de Playa Morro Ayuta, en Oaxaca, fueron escenario de uno de esos fenómenos que recuerdan por qué México es refugio de vida silvestre: 31 mil 370 tortugas marinas golfinas llegaron a la orilla para desovar, en lo que se conoce como la segunda arribada de la temporada 2026-2027.
Un espectáculo natural que se repite año con año en este Santuario, pero que nunca deja de asombrar por su magnitud. Detrás de esa cifra hay también un trabajo constante de protección.
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La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente, en coordinación con la Secretaría de Marina y la Guardia Nacional, mantiene un operativo permanente de vigilancia diurna y nocturna en el Área Natural Protegida Playa Morro Ayuta, ubicada entre los municipios de San Pedro Huamelula y Santiago Astata, en el Distrito de Tehuantepec.
El operativo que rescató miles de huevos de tortuga
Durante los recorridos de vigilancia del 6 y 7 de agosto, personal de la Profepa localizó 9 mil 500 huevos de tortuga golfina abandonados en costales entre la vegetación de las dunas costeras. Debido al manejo brusco al que habían sido sometidos, los huevos ya no eran aptos para continuar su desarrollo, por lo que se les dio destino final mediante entierro completo en una zona libre de anidación, siguiendo el protocolo establecido para este tipo de casos.
El otro hallazgo relevante ocurrió el mismo 6 de agosto, cuando llegó a la playa un ejemplar de tortuga laúd. Personal de la Profepa y la Semar acompañaron y resguardaron a la tortuga durante todo el proceso, en el que desovó 82 huevos.
La Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas colectó y reubicó los huevos para su incubación controlada; una vez que las crías nazcan, serán liberadas rumbo al mar. La dependencia informó que continuará con el operativo de protección durante el resto de la temporada 2026-2027.
Golfina y laúd: las tortugas protegidas en México
La tortuga golfina es la especie de tortuga marina más pequeña y una de las que llega en mayor número a las costas mexicanas, conocida precisamente por sus arribadas masivas y sincronizadas.
La tortuga laúd es la más grande de todas las tortugas marinas del mundo, con un caparazón flexible en lugar de placas óseas, y anida de forma mucho más solitaria, casi siempre en ejemplares individuales como el registrado este agosto en Morro Ayuta.
Ambas especies de tortugas están enlistadas en la NOM-059-SEMARNAT-2010 en categoría de peligro de extinción, lo que convierte cada arribada y cada nido protegido en un paso más hacia su conservación en las costas de Oaxaca y el resto del país.