CAMPECHE

INAH comparte exploración de la ciudad maya más grande de tierras bajas con 2,500 años

El hallazgo fue en la región sureste de Campeche y ahí encontraron una gran acrópolis con basamentos piramidales

El arqueólogo Ivan Šprajc encabezó la misión de exploración.Créditos: INAH
Escrito en DESTINOS el

El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) dio a conocer importantes detalles de una zona arqueológica conocida como El Yesal, ubicada entre los frondosos bosques de la Reserva de la Biosfera Balam Kú en el sureste de Campeche.

La misión fue encabezada por el arqueólogo Ivan Šprajc, profesor del Centro de Investigaciones de la Academia Eslovena de Ciencias y Artes, y avalada por la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, a través del Consejo de Arqueología del INAH.

Ivan Šprajc ha explorado la región de las Tierras Bajas Mayas Centrales, pues recordarás que fue quien dirigió el hallazgo de Minanbé, una zona arqueológica maya virgen.

El Yesal, una de las ciudades mayas más grandes

Mediante un comunicado, el INAH informó de la exploración en la Reserva de la Biosfera Balam Kú, donde se adentraron para explorar los vestigios de El Yesal, que ahora se sabe fue una de las urbes más grandes de las Tierras Bajas Mayas Centrales.

De acuerdo con la información difundida y el testimonio de Ivan Šprajc y el resto de arqueólogos que conformaron su equipo de trabajo en campo, El Yesal debió ser un centro regional importante, ya que se extiende más de 1 kilómetro cuadrado desde su núcleo.

Los arqueólogos fecharon esta urbe maya con una antigüedad de 2,500 años, pero su ocupación pudo extenderse hasta el 600 a 900 después de Cristo. “Evidentemente, es una de las ciudades mayas más grandes de las Tierras Bajas Centrales”, dijo Šprajc, quien había observado el asentamiento a través de modelos digitales de elevación, derivados de datos de escaneo láser aerotransportado (LiDAR).

¿Cómo es El Yesal y qué vestigios arqueológicos encontraron?

Aunque la extensión de El Yesal abarca más de 1 kilómetro cuadrado, algunos investigadores sólo lo habían visitado en breves periodos, más nunca se hizo una exploración detallada. En este caso se hizo con el consenso entre la comisaría ejidal de Silvituc y la autoridad de la Reserva de la Biosfera Balam Kú.

Escaneo láser/Foto: INAH

El equipo de Šprajc está conformado por los arqueólogos Quintín Hernández Gómez, Vitan Vujanovic, Israel Chato López y Atasta Flores Esquivel, quienes recorrieron el sitio, partiendo desde el núcleo monumental hacia los conjuntos periféricos.

Al extremo sur del área nuclear encontraron una gran acrópolis conformada por una plataforma de base cuadrada de 150 metros por lado, y que se eleva hasta a 15 metros sosteniendo cuatro basamentos piramidales.

Flores Esquivel comparó esta zona con Edzná: “en su concepción arquitectónica y espacial, la Gran Acrópolis de El Yesal guarda similitudes con otros sitios, por ejemplo, con Edzná, pero en su época petenera, del periodo Clásico Temprano o, incluso, de épocas anteriores, que van hasta el Preclásico Tardío y Medio”.

Reserva de la Biosfera Balam Kú/Foto: INAH

La base piramidal más alta de la Gran Acrópolis llega a medir 27 metros sobre el nivel superior de la plataforma; en los conjuntos periféricos ubicados en cerros, hay terraplenes y terrazas que aparentemente jugaron un papel defensivo.

A través de sondeos también encontraron restos cerámicos de las fases Chicanel y Mamom que, determinarían que El Yesal podría tener sus orígenes hace 2,500 años, entre los periodos Preclásico Medio y Tardío.

De las exploraciones en campo, junto a la acrópolis encontraron estructuras bajas, alargadas y estrechas, acomodadas en círculos o rectángulos concéntricos, muy parecidas a las del complejo Chiik Nahb, en Calakmul, que posiblemente fueron mercados.