En el sur de Puebla, dentro de la Reserva de la Biosfera Tehuacán-Cuicatlán, resiste una comunidad que durante décadas a dedicado el talento de sus artesanos al arte de la alfarería.
Se trata de Los Reyes Metzontla, una localidad indígena popoloca reconocida por elaborar piezas de barro bruñido y cerámica artesanal que provienen de la época prehispánica.
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Esta pequeña localidad de Puebla no es un destino turístico al uso, todo lo contrario. Aquí llegan los viajeros que buscan artesanías únicas, irrepetibles y que mantienen vivo la manufactura tradicional. Es tal el talento de las mujeres que trabajan el barro que han recibido el reconocimiento internacional a su arte.
Si buscas una escapada sencilla y rápida lejos de los centros comerciales y el turismo masivo aquí te contamos todo de Los Reyes Metzontla.
La comunidad poblana donde el barro sigue contando historias
El enclave de Los Reyes Metzontla está rodeada por montañas, cactus gigantes y caminos que atraviesan el Valle de Tehuacán, este poblado ha encontrado en la alfarería su principal forma de vida.
Visitar esta localidad es una experiencia verdaderamente tradicional.
Gran parte de las familias vive de la elaboración de cerámica y barro bruñido. Aquí se producen tazas, platos, cazuelas, fruteros, jarrones, azucareras y numerosas piezas decorativas que destacan por su acabado liso y brillante.
Todo comienza con la extracción de la arcilla en los cerros cercanos. El barro se obtiene manualmente con picos y herramientas sencillas para después ser transportado en costales, muchas veces con ayuda de burros. Solo esta primera etapa puede tomar varias horas.
Posteriormente la arcilla se limpia, se muele, se mezcla con agua y con piedra de peña pulverizada para darle mayor resistencia. Después permanece en reposo durante aproximadamente dos semanas antes de comenzar el modelado.
A diferencia de la producción industrial, muchas piezas siguen moldeándose prácticamente a mano.
El acabado bruñido es el sello distintivo de Los Reyes Metzontla. Cuando la pieza aún conserva humedad, las artesanas comienzan a frotarla cuidadosamente con piedras de cuarzo hasta conseguir un brillo natural que también ayuda a impermeabilizar el barro.
Gracias a esta tradición, la comunidad obtuvo en 2005 el Premio Nacional de Ciencias y Artes en la categoría de Artes y Tradiciones Populares, reconocimiento que colocó a sus artesanías entre las más apreciadas del país.
Los visitantes pueden comprar directamente en los talleres familiares, donde es posible encontrar pequeñas piezas decorativas desde 100 o 150 pesos, mientras que cazuelas, jarrones, centros de mesa o piezas de mayor tamaño alcanzan varios cientos o incluso miles de pesos, dependiendo del trabajo artesanal y sus dimensiones.
Qué comer y cómo completar la visita a Los Reyes Metzontla
Además de recorrer los talleres, vale la pena aprovechar el viaje para conocer otros atractivos del municipio de Zapotitlán Salinas y de la Reserva de la Biosfera Tehuacán-Cuicatlán, declarada Patrimonio Mundial por la UNESCO.
En esta región abundan los paisajes semidesérticos cubiertos de enormes cactáceas, senderos naturales y miradores que permiten apreciar uno de los ecosistemas más importantes de México.
En cuanto a la gastronomía, los pequeños restaurantes y fondas de la zona ofrecen comida tradicional poblana. Es común encontrar mole poblano, cecina, barbacoa, consomé, tlacoyos, quesadillas, así como tortillas hechas a mano. Una comida completa suele costar entre 120 y 250 pesos por persona, dependiendo del establecimiento.
Desde la Ciudad de México, el recorrido en automóvil es de aproximadamente 295 kilómetros y toma cerca de cinco horas, principalmente por la autopista México–Puebla (150D) para continuar hacia Tehuacán y posteriormente rumbo a Zapotitlán Salinas y Los Reyes Metzontla.
Es un viaje largo, pero quienes llegan suelen coincidir en algo: hoy en día es difícil encontrar comunidades que conserven un proceso artesanal tan auténtico como este.