Sisal es uno de los siete Pueblos Mágicos de Yucatán, conocido como un apacible destino con paradisíacas playas de arena blanca y aguas cristalinas en el que los pescadores ofrecen frescos mariscos y pescados del día para complacer a los viajeros foodies.
De un fascinante pasado colonial en el que figura la emperatriz Carlota -pues aquí hay una casa en donde la esposa de Maximiliano de Austria se hospedó en el año 1865-, Sisal conserva vestigios de la época de la Guerra de Castas que yacen sumergidos en el interior de un cenote.
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El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) dio a conocer que arqueólogos de la Subdirección de Arqueología Subacuática hicieron un levantamiento fotogramétrico de algunas piezas que datan de entre los años 1847 y 1901, ubicados al fondo del cenote Síis Já.
Vestigios arqueológicos al interior del cenote Síis Já en el Pueblo Mágico de Sisal
En un comunicado compartido por el INAH se confirmó que debajo de la construcción del Ex Convento de San Bernardino de Siena, una de las joyas arquitectónicas de la época colonial de Sisal, permanece lo que podríamos considerar como una “cápsula del tiempo” natural en un cenote Maya.
Desde febrero de 2026 se hizo la intervención por parte de especialistas del INAH para evaluar el estado de conservación de los vestigios, ya que hubo denuncias por la presencia de buzos no autorizados.
Entre las piezas halladas -y de las cuales se hizo el levantamiento fotogramétrico- está un fusil y un cañón que datan de la Guerra de Castas o también llamada Guerra Social Maya, la cual ocurrió entre los años 1847 y 1901.
¿Cómo llegaron los artefactos de guerra al fondo del cenote de Yucatán?
El comunicado refiere que, según las investigaciones hechas hasta el momento, el ejército gubernamental de Yucatán arrojó el armamento y municiones al interior del cenote Síis Já -que en maya significa “pozo de agua fría”- para evitar que cayeran en manos de las fuerzas rebeldes; esto dentro de un contexto bélico por la Guerra Social Maya.
Por lo tanto entre los años 1847 y 1848 el ejército hizo del cenote un depósito único en su tipo; hasta la fecha se tiene registro de 153 armas de fuego, entre ellas:
- Fusiles y mosquetes de origen español e inglés
- Un cañón de hierro montado sobre su carro de madera original
Al referir que este cenote es como una cápsula del tiempo natural es porque también hay diversos objetos con temporalidad de la época prehispánica e incluso hasta el siglo XX, como vasijas e incensarios de cerámica, mayólica, talavera y porcelana.
Tanto las piezas prehispánicas como los pertrechos de guerra permanecen in situ para favorecer su conservación. El Museo de Sitio del Ex Convento de San Bernardino de Siena, el segundo más antiguo de la península, exhibirá algunos materiales que han sido restaurados por parte del centro INAH Yucatán, los cuales fueron hallados en el año 2003.