El pasado 9 de febrero el Bosque de Chapultepec dio a conocer una serie de fotos con un inesperado visitante dentro de sus inmediaciones: apareció un Pato Arcoíris en uno de sus lagos. Sí, en plena Ciudad de México. La imagen del ave nadando en aguas tranquilas nos robó el corazón en segundos; la belleza de este animal resulta difícil de describir.
El anuncio se difundió en la cuenta oficial del Bosque en la red social X, acompañado de fotografías que no dejaban dudas. En ellas se veía con claridad a un macho adulto flotando con calma, como si supiera que todas las miradas estaban puestas en él. Su presencia llamó la atención porque esta especie casi no se deja ver en la capital. Su ruta migratoria suele concentrarse mucho más al norte del continente.
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El escenario de este encuentro es un bosque urbano de 866 hectáreas que funciona como refugio de vida silvestre dentro de la metrópoli. Chapultepec tiene más de 1,800 especies registradas y mantiene proyectos de ciencia ciudadana desde 2013. Hace apenas unas semanas se realizó la primera jornada de limpieza del año, enfocada en el cuidado de lagos y áreas verdes, lo que pudo influir en la presencia del pato en sus aguas. Las autoridades piden mantener distancia, no alimentarlo y usar binoculares si quieres observarlo.
Pato Arcoíris: por qué apareció en la CDMX y qué lo hace tan especial
El Pato Arcoíris, también conocido como pato joyuyo o pato de Carolina, y llamado wood duck en inglés, pertenece a la familia Anatidae. Es una de las dos especies del género Aix y está entre las aves acuáticas más coloridas de América del Norte. No exageran quienes lo describen como uno de los patos más hermosos del continente.
El ejemplar visto en Chapultepec es un macho, fácil de identificar por su plumaje intenso y contrastante. La cabeza muestra un verde iridiscente con reflejos brillantes que cambian según la luz. El ojo rojo resalta con fuerza, mientras el pico mezcla tonos rojos, amarillos y blancos.
Si te acercas lo suficiente —siempre con respeto— notarás líneas blancas bien marcadas que enmarcan el ojo y el cuello. El pecho tiene un tono vino con pequeños puntos claros, y los costados presentan un patrón fino en beige. Las alas tienen matices azulados y oscuros que hacen su apariencia enteramente singular. De lejos puede parecer oscuro, pero de cerca revela una composición sorprendente.
La hembra, en cambio, luce un plumaje gris café mucho más discreto. Tiene un anillo ocular blanco y una cresta menos llamativa, lo que le permite pasar inadvertida con mayor facilidad. La especie mide alrededor de 50 centímetros de largo y alcanza una envergadura cercana a los 75 centímetros. Además, emite un silbido fuerte, parecido a un rechinido, que forma parte de su repertorio vocal.
Hábitat, comportamiento y la inusual aparición del Pato Arcoíris en Chapultepec
En cuanto a su distribución, el Pato Arcoíris habita principalmente en las costas este y oeste de Estados Unidos y en algunas regiones de Canadá. También hay poblaciones en Cuba y Puerto Rico. Prefiere lagos, pantanos y ríos tranquilos rodeados de zonas arboladas. Un detalle curioso es que necesita árboles para anidar, ya que coloca sus huevos en cavidades naturales o en cajas instaladas a cierta altura.
Su vuelo también llama la atención por la maniobrabilidad que logra entre los árboles gracias a su cola larga y alas adaptadas. Suele ser un ave tímida que se espanta con facilidad ante la presencia humana. Por eso su aparición en la capital mexicana tiene tanta relevancia, ya que la ciudad no forma parte de su distribución habitual. Podría tratarse de un desplazamiento atípico o de una ruta ocasional fuera de su rango común.