ORGULLO

Ruso comparte entre lágrimas su nacionalidad mexicana y así reaccionan en redes

Conocido como Ruso Latino, el influencer dejó Rusia en 2022 por la guerra y rehízo su vida en Latinoamérica

Nacionalidad.Visitó el Centro Histórico de la Ciudad de México y dijo: “Al fin regresé a casa”.Créditos: Especial.
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Frente a la cámara, con el pasaporte en la mano y la voz quebrada, Artemio apenas logra contener las lágrimas: ahora es mexicano. “Después de esperar literalmente 28 años, mi sueño se convirtió en realidad”, dice. No está hablando de un viaje ni de un logro profesional. Está hablando de identidad.

Conocido en redes como “Artemio el Ruso Latino”, el joven celebró públicamente haber obtenido la nacionalidad mexicana tras un proceso que tardó dos años y una espera emocional que se extendió por casi tres décadas.

Aunque nació en la Ciudad de México, sus padres —originarios de la entonces Unión Soviética— solo tramitaron su documentación como ciudadano ruso. Durante años, ese detalle marcó su historia.

“Muy orgullosamente… puedo decir que soy mexicano”

Artemio nació en México, pero a los cinco años se mudó a Moscú. Más adelante vivió en distintos países de América Latina como Colombia, Perú, Cuba, Nicaragua y El Salvador. Realizó incluso el servicio militar como ciudadano ruso. Sin embargo, siempre sintió que una parte de su historia estaba incompleta.

“Muy orgullosamente, además de ser ruso, puedo decir que soy mexicano”, expresó en uno de los videos que se volvieron virales.

Actualmente reside en El Salvador, y fue precisamente allí donde logró concretar el trámite que había postergado por años.

“Pasó lo imposible, Salvador, en El Salvador, a un ruso, le está dando el pasaporte mexicano porque ahora soy mexicano”, dijo entre risas y lágrimas.

En otro momento que también circuló ampliamente en TikTok, Artemio visitó la explanada del Centro Histórico de la Ciudad de México y no pudo contener la emoción. “Al fin regresé a casa, qué bella es mi casa, ¿por qué no la conocí antes?”, comentó conmovido.

Su historia cobró aún más fuerza cuando explicó que en 2022 tuvo que dejar Rusia debido a la guerra y decidió volver a Latinoamérica para rehacer su vida. Desde entonces, se propuso reconectar con sus raíces. “Soy una persona con alma y corazón latino, con mente y apariencia rusa”, definió.

Entre dos culturas: Rusia y México

El contraste entre Rusia y México forma parte central de su relato. Mientras que la cultura rusa suele asociarse a valores más formales, colectivos y marcados por su pasado soviético, México es reconocido por su calidez, expresividad y fuerte arraigo familiar.

En Rusia, celebraciones como el Año Nuevo tienen mayor protagonismo que la Navidad, y la gastronomía privilegia sopas como el borsch, pescados y conservas. En México, en cambio, las tradiciones se viven con intensidad: el Día de Muertos, los tacos, el mole, los tamales y una relación festiva incluso con la muerte forman parte de su identidad cultural.

Artemio asegura que admira y respeta ambas raíces, pero que su anhelo siempre fue ser reconocido legalmente como mexicano.

“Yo estoy tan agradecido de que en esta vida soy mexicano, no importa que 28 años de mi vida no estuve acá… ¡Viva México!”, expresó en otro de sus mensajes.

Las redes sociales reaccionaron con entusiasmo.

  • Bienvenido hermano, ya eres mexicano.
  • Se nota que te gusta nuestro país y te seguirá sorprendiendo.
  • Como tú, un mexicano se nota donde sea.
  • Muchas felicidades, Artemio.
  • Qué bonito que te sientas orgulloso de ser mexicano.
El Ruso Latno se define como “una persona con alma y corazón latino, con mente y apariencia rusa”/Foto: Artemio el Ruso Latino.

Más allá del pasaporte, su historia abrió una conversación sobre pertenencia y raíces. Para Artemio, la nacionalidad no es solo un trámite administrativo, sino el cierre de un ciclo personal.

Hoy, con pasaporte en mano, dice que quiere ser un puente entre culturas y un representante positivo de México y Latinoamérica en el mundo. Y aunque su acento conserve matices rusos, su mensaje es claro: la identidad, a veces, se construye tanto con memoria como con elección.