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La única panda de Latinoamérica vive en CDMX y su historia está enamorando a todos

Xin Xin, la última panda mexicana que mantiene viva la historia de conservación en Ciudad de México

Xin Xin es una de las pocas pandas fuera del esquema de préstamo chino a otros países.Créditos: Pexels | Ilustrativa.
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No es común que una ciudad tenga una historia viva con una especie tan emblemática como el panda gigante. En Ciudad de México, esa historia continúa con Xin Xin, la última panda nacida en el país y una de las pocas fuera de China que no pertenece al esquema internacional de préstamo.

En el marco del Día Nacional del Panda, su presencia no solo tiene un valor simbólico, sino también científico y de conservación. Xin Xin —cuyo nombre significa “esperanza”— es hoy el último vínculo directo con una etapa en la que México logró reproducir pandas gigantes en cautiverio, algo poco común incluso a nivel mundial.

Xin Xin: símbolo de conservación mexicana

La adorable e icónica Xin Xin nació en 1990 en el Zoológico de Chapultepec, como parte de un programa que colocó a México entre los pocos países capaces de lograr la reproducción de pandas gigantes fuera de su hábitat natural.

La adorable Xin Xin nació en 1990 en el Zoológico de Chapultepec/Foto: Sedema.

De acuerdo con la Secretaría del Medio Ambiente de la Ciudad de México, Xin Xin es descendiente directa de los primeros pandas que llegaron al país en 1975, Pe Pe y Ying Ying, enviados desde China como símbolo de cooperación internacional.

A diferencia de la mayoría de pandas en zoológicos fuera de Asia —que suelen ser propiedad del gobierno chino—, Xin Xin pertenece al Estado mexicano. Esto se debe a que nació antes de que China estableciera los actuales acuerdos de préstamo internacional para esta especie.

Actualmente, es considerada una panda geriátrica. La Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas señala que los pandas gigantes pueden vivir entre 20 y 30 años bajo cuidado humano, por lo que su longevidad la convierte en un caso relevante para el estudio veterinario y de conservación: en 2025 Xin Xin cumplió 35 años. 

Además de su valor biológico, Xin Xin representa un momento particular en la historia de la conservación en México, cuando el país participó activamente en programas internacionales de reproducción de especies en riesgo.

¿Cómo visitar a la panda en Chapultepec?

Quienes deseen conocer a Xin Xin pueden hacerlo en el Zoológico de Chapultepec, ubicado dentro del Bosque de Chapultepec, uno de los espacios públicos más visitados del país famoso por ser el “pulmón de la ciudad”.

El acceso al zoológico es gratuito, lo que lo convierte en una de las pocas oportunidades en el mundo de observar un panda gigante sin costo de entrada. Sin embargo, las autoridades recomiendan acudir temprano, ya que Xin Xin suele tener periodos de descanso prolongados durante el día.

El recinto donde habita está adaptado a sus necesidades, con áreas sombreadas, vegetación y espacios diseñados para su bienestar. Según información de la Secretaría del Medio Ambiente de la Ciudad de México, su dieta se basa principalmente en bambú, complementado con otros alimentos controlados para mantener su salud.

La visita también permite conocer más sobre la historia de los pandas en México y los esfuerzos de conservación de especies en peligro. Paneles informativos dentro del zoológico explican tanto su origen como la situación actual del panda gigante en vida silvestre.

La panda Xin Xin es considerada geriátrica debido a su longevidad bajo cuidado humano/Foto: Sedema.

De acuerdo con la World Wide Fund for Nature (WWF), el panda gigante continúa catalogado como especie vulnerable, con poblaciones que han logrado recuperarse parcialmente gracias a programas de conservación en China.

Xin Xin no es solo un atractivo del zoológico. Su presencia concentra décadas de historia científica, diplomática y ambiental en un solo ejemplar. Además, en el corazón de los capitalinos, la anciana panda tiene un espacio reservado solo para ella. miles de familias la han visto crecer y la consideran un personaje vital, irremplazable, de la CDMX.