¡HISTÓRICO!

INAH comparte la historia de 'Yatzil', el enigmático hallazgo en un cenote de Playa del Carmen

A través de la Subdirección de Arqueología Subacuática del INAH se logró el hallazgo tras varias inmersiones a una profundidad de entre 42 y 53 metros

Los restos se mantendrán en la profundidad del cenote en Playa del Carmen.Créditos: INAH/Gustavo García
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Entre las maravillas naturales del sureste de México y la Península de Yucatán destacan los cenotes; esas cavidades con agua cristalina que para los antiguos mayas significaron lugares de conexión espiritual y portales sagrados hacia el inframundo.

Actualmente son de los principales atractivos turísticos y los hay subterráneos o a cielo abierto, pero todos ellos resguardan esas historias de las cuales han sido testigos a través del tiempo.

El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) ha dado a conocer el hallazgo arqueológico de “Yatzil”, que en maya significa “persona amada”; se trata de los restos de una presunta antigua mujer, encontrados en un cenote de Playa del Carmen, en Quintana Roo.

La historia de “Yatzil”, el enigmático hallazgo en un cenote de Playa del Carmen

A través de un comunicado, el INAH dio a conocer el hallazgo arqueológico a cargo de buzos de la Subdirección de Arqueología Subacuática (SAS), quienes durante cinco días hicieron inmersiones entre los 42 y 53 metros de profundidad en el cenote Yaakun.

Cenote Yaakun/Foto:INAH

Derivado de un reporte recibido en los últimos meses del 2025, en el que los custodios del cenote Yaakun alertaron por la presencia de elementos culturales en las profundidades del cenote, el especialista Gustavo García García hizo las inmersiones.

La información compartida por el INAH detalla que en las profundidades diáfanas del cenote permanecen los restos óseos de una posible mujer antigua a la que han nombrado “Yatzil”, esto en correspondencia al nombre del cuerpo de agua que en maya significa “amar”, y “Yatzil” se traduce como “persona amada”.

Inmersión al cenote/Foto: INAH

¿En qué consiste el hallazgo arqueológico en las profundidades del cenote Yaakun?

Después de hacer una revisión de mapas de georreferenciación y otros datos, Gustavo García se adentró a las profundidades del cenote Yaakun y encontró dos concentraciones arqueológicas; una con vasijas de cerámica y la otra con restos óseos humanos, con una separación de unos 30 metros entre ambas concentraciones.

Según el análisis preliminar hecho por el antropólogo físico de la SAS, Salvador Isab Estrada, los restos óseos pertenecen a un individuo del sexo femenino, así que los guardianes sugirieron nombrarla Yatzil.  

Restos óseos/Foto: INAH

Al pasar la nube de ácido sulfhídrico del cenote Yaakun, éste se abre en toda su profundidad a más de 80 metros, para seguir un descenso en diagonal que fue donde encontraron los materiales y piezas:

  • Cúmulo de huesos de Yatzil y otros que corresponden a un animal, a los 42 y 46 metros de profundidad
  • Tres ollas globulares de probable uso doméstico; una completa y dos fragmentadas, a 46, 48 y 53 metros de profundidad 

El especialista en arqueología subacuática recalca la preservación de los restos en el lugar: “Varios elementos se encuentran en su posición original; sin embargo, algunos fragmentos del cráneo humano fueron removidos. Por eso insistimos en la fragilidad de estos contextos arqueológicos. La idea es que se preserven in situ y que la comunidad y los grupos de buceo nos apoyen a protegerlos”. 

Levantamiento de información/Foto: INAH

“En esta primera temporada de campo no llevamos a cabo recuperación de muestras de elementos óseos, únicamente extrajimos un fragmento de cerámica para su estudio. A espera de cotejar con los tipos cerámicos conocidos, por sus características observables, propias de la cultura maya de la Costa Oriental, es posible que este material pertenezca al periodo Posclásico Tardío (1200-1521 d.C.)”, detalló García García. 

En el análisis osteobiológico hecho por Isab Estrada se identificó húmeros y radios, fémures, tibias, y la pelvis, así como la porción izquierda de la mandíbula, con tres molares; ante la ausencia de un desgaste dental pronunciado y la pérdida premolar se sugiere un rango de edad juvenil del individuo, entre los 18 y los 25 años. 

Vasija/Foto: INAH

Por el momento, los investigadores no proporcionan una posible filiación cultural o datación de los restos de Yatzil, ya que habrá que esperar a la extracción de una muestra dental, que es la mejor fuente esquelética para extraer ADN.